Cómo se detecta el cáncer de mama

Las cifras en relación al aumento de casos de cáncer de mama son alarmantes. Actualmente se estima que hasta un 10% de las mujeres padecerá esta enfermedad, convirtiéndose de esta manera en el cáncer más frecuente al que tendrá que hacer frente el género femenino.

La palabra ‘cáncer’ siempre ha generado muchísimo respeto, sin embargo, desde la Unidad de la Mujer queremos haceros llegar un mensaje de esperanza, pues, gracias al diagnóstico precoz, el cáncer de mama se cura en la mayor parte de ocasiones.

Realizamos especial hincapié en este diagnóstico precoz, que es el responsable de que las estimaciones de curación sean tan prometedoras -rondando, en la mayoría de los casos, el 100%-.

Pero ¿existe alguna posibilidad de asegurar esta detección temprana del cáncer de mama?

Por supuesto que sí.

Las revisiones forman parte esencial de la batalla contra esta -y cualquier- tipología de cáncer. De esta forma, la mujer deberá realizarse chequeos ginecológicos de manera periódica desde el momento en el que mantiene sus primeras relaciones sexuales.

El ginecólogo, en estas primeras citas médicas, deberá, además de explorar el aparato genital para descartar otro tipo de patologías y facilitar los consejos pertinentes, realizar una exploración mamaria exhaustiva, independientemente de la edad de la paciente.

Según la mujer va cumpliendo años -a partir de los 25 si existen antecedentes familiares o se percibe alguna anomalía-, resulta primordial que dicha exploración se complemente con otras pruebas, tales como la mamografía, que es -y seguirá siendo, seguramente, durante muchos años- la prueba reina para el diagnóstico precoz del cáncer de mama.

A esta formulación anticáncer habrá que añadir una segunda prueba básica, la ecografía.

Además, existen otras pruebas que permiten afinar los resultados extraídos de las dos pruebas anteriores, por ejemplo, la resonancia magnética.

En el caso de haber detectado la presencia de bultos en la mama, habrá que realizar pruebas más invasivas:

Las biopsias o punciones con aguja fina (PAAF), realizadas por el propio radiólogo en la sala de rayos, permiten analizar las células de los nódulos. Para aquellos casos en los que el diagnóstico -no favorable- sea más evidente, se realizará una biopsia con aguja gruesa (BAG).

Estas son las pruebas que facilitarán el diagnóstico precoz del cáncer de mama; nos habla de ellas y de los tratamientos aplicados el Dir. de la Unidad de la Mujer, el Dr. Vidal, en el siguiente vídeo:

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La clave de la cura de los cánceres ginecológicos

Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad. Para acceder a más información podéis entrar en la página web de la Unidad de la Mujer y pedir cita con cualquiera de nuestros especialistas o haceros con el libro de Ser Mujer, la obra más completa para entender y superar los cambios que experimentan las mujeres desde la infancia hasta la vejez.

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