Enfermedades de transmisión sexual más comunes (ETS): Tricomoniasis

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) acompañan al ser humano desde tiempos inmemoriales y, a pesar de los esfuerzos médicos por frenar su incidencia, las estadísticas siguen arrojando datos preocupantes.

No obstante, parece evidente que el cambio debe estar sustentado en los siguientes pilares:

  • Revisiones ginecológicas periódicas para detectar el contagio lo antes posible. De esta manera se evita que las propias enfermedades se conviertan en un problema más complejo para la persona que las padece, pero también su transmisión.
  • Utilización del preservativo como método preventivo principal. Con un correcto uso, supone una barrera de látex de efectividad elevadísima.
  • Difusión de conocimiento relativo a los síntomas y alcance de las diferentes enfermedades de transmisión sexual y los mecanismos de prevención.
  • Adquisición por parte de los jóvenes, el sector más vulnerable, de una conciencia clara acerca de las prácticas sexuales y los efectos de la promiscuidad.

Una vez hayan calado en la sociedad estas pautas, con el paso del tiempo, posiblemente las ETS más comunes, por ejemplo, la Tricomoniasis, disminuyan su frecuencia e intensidad.

¿Qué es la Tricomoniasis?

La Tricomoniasis se ha convertido en una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes en la actualidad. Esta ETS se engloba dentro de las llamadas Vulvovaginitis, que son infecciones o inflamaciones localizadas en la zona de la vulva y la vagina.

La Tricomoniasis es, por tanto, una infección, en este caso transmitida por el parásito Trichomonas vaginalis, que puede encontrarse en la vagina o uretra femeninas y en la uretra, la próstata o el epidídimo de los hombres.

Tricomoniasis: síntomas y contagio

La Tricomoniasis, de igual forma que la mayor parte de las enfermedades de transmisión sexual, no siempre provoca síntomas en las personas infectadas. Y esta es una de las razones principales por las que su erradicación resulta tan complicada, pues aunque no se desarrollen signos evidentes, sí se puede contagiar -a diferencia de otras vulvovaginitis- única y exclusivamente a través de la vía sexual. 

Cuando se manifiestan, los síntomas que pueden alertar del contagio de Tricomoniasis son:

  • Inflamación, enrojecimiento y picor tanto en la vulva como alrededor de la entrada de la vagina.
  • Flujo vaginal abundante, denso y de tonalidad amarillenta o ligeramente verdosa, acompañado, aunque no siempre, de un olor intenso y desagradable.
  • Escozor al orinar.
  • Dispareunia o molestias durante la práctica sexual.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.

Los hombres pueden detectar secreciones en el pene, picazón o irritación en el interior del mismo o ardor después de orinar.

Resulta necesario recalcar que para que el parásito Trichomonas vaginalis sobreviva y se desarrolle óptimamente necesita un pH de 5,5. Es decir, la infección no arraigará en un tracto urogenital sano con un pH de 4-4,5.

Tricomoniasis: complicaciones

El principal riesgo de esta ETS, además de su contagio, consiste en que supone un factor desencadenante de otras enfermedades de transmisión sexual.

Además, las mujeres embarazadas pueden ver adelantado el parto y sus bebés, nacer con un peso por debajo de lo aconsejable.

Tricomoniasis: diagnóstico

Ya que esta ETS no siempre suscita la aparición de síntomas, su diagnóstico no puede basarse en los mismos, aunque sí se manifiesten. De tal forma que se requerirán un examen ginecológico y el análisis en laboratorio del flujo supuestamente infectado para emitir un diagnóstico fidedigno.

Tricomoniasis: tratamiento

El tratamiento de la Tricomoniasis es relativamente sencillo y requerirá una única dosis de antibiótico que, incluso, podrá ser suministrado a mujeres embarazadas.

Se recomienda suspender las relaciones íntimas hasta pasada una semana del inicio del tratamiento que, asimismo, deberá recibir la pareja sexual de la persona afectada, muestre o no síntomas. Estas indicaciones son importantes si se quiere evitar la reaparición de la enfermedad una vez aplicado el antibiótico, hecho que ocurre en 1 de cada 5 casos según las estadísticas.

Tricomoniasis: prevención

Aunque no existe ningún método de prevención 100% efectivo, las indicaciones mencionadas al principio de este artículo ayudarán a remitir la enfermedad: revisiones periódicas, uso del preservativo, información y concienciación.

Artículo publicado por el Dr. Alfonso Duque Frischkorn

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