Enfermedades de transmisión sexual más comunes: sífilis

Seguimos nuestro repaso por las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes. En este caso, centraremos nuestra atención en una infección bacteriana conocida con el nombre de Sífilis.

Sífilis: síntomas y complicaciones

Sus manifestaciones clínicas son de características e intensidad fluctuantes, apareciendo y desapareciendo en las distintas etapas de la enfermedad: úlceras en los órganos sexuales y manchas rojas en el cuerpo. Produce lesiones en el sistema nervioso y en el aparato circulatorio. Existe en todo el mundo y se ha descrito desde hace siglos.

La bacteria responsable del contagio de Sífilis es Treponema pallidum, la cual puede permanecer latente en el cuerpo durante años antes de activarse.

Su transmisión se produce a través de las relaciones íntimas y, durante el embarazo, de la madre al bebé.

Además, conviene saber que la Sífilis atraviesa una serie de etapas en cada una de las cuales se desarrollas síntomas característicos:

Fase primaria (alrededor de 3 semanas después del contagio):

En esta fase inicial se suele localizar una llagachancro– redonda en el lugar en el que se originó la infección –bien sea la boca, el pene, la vagina o el ano-, aunque es posible que pase inadvertida, ya que no provoca dolor o molestia alguna. Además, pueden aparecer pequeñas lesiones rojizas en el área genital, así como inflamarse los ganglios de la ingle.

Fase secundaria (desde la desaparición del chancro hasta 6 meses después):

Las lesiones se extienden por todo el cuerpo, afectando a la piel y los órganos internos, debido a la diseminación de la bacteria. Estas manchas de color entre rosado, rojizo y amarronado se localizan habitualmente en la boca, la nariz, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Además, se pueden percibir otros signos característicos de esta fase activa, como por ejemplo la descamación de la piel, la inflamación de los ganglios –principalmente los de la región genital-, dolor de cabeza, muscular o de garganta, caída del cabello, malestar generalizado, fiebre leve, falta de apetito y pérdida de peso.

Este cuadro sintomático puede aparecer y desaparecer de manera espontánea, reproduciéndose de nuevo en forma de brotes cada vez más duraderos en el transcurso de un año.

Fase latente:

Si no se recibe el tratamiento pertinente, la Sífilis evoluciona a una fase latente u oculta sin síntomas perceptibles. Esta etapa puede prolongarse durante años, incluso no volver a percibirse ningún síntoma o evolucionar a la tercera etapa.

Fase terciaria o tardía:

Entre el 15 y el 30% de las personas infectadas que no reciben tratamiento pueden desarrollar daños en el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos o las articulaciones.

Otros síntomas asociados a esta etapa tardía son: náuseas, convulsiones, pérdida auditiva, vértigo, pupilas dilatadas, delirios, alucinaciones…

Asimismo, los adultos con Sífilis son más sensibles a la infección por VIH, ya que las lesiones sangran con facilidad, facilitando el acceso del virus al torrente sanguíneo durante las relaciones sexuales.

Sífilis congénita:

Los bebés de mujeres infectadas por la bacteria del Sífilis pueden contagiarse durante el embarazo o el parto. La mayor parte de los recién nacidos no presentan síntomas, aunque a veces pueden percibirse erupciones cutáneas en las inglés, las palmas de las manos o las plantas de los pies. Esta Sífilis congénita puede derivar en sordera, deformidades en los dientes y la nariz.

Sífilis: diagnóstico y tratamiento

La sífilis es una ETS compleja pero puede curarse de manera sencilla, sobre todo en etapas iniciales, a través de medicamentos con penicilina. De esta manera, tan pronto como se perciba cualquier alteración o síntoma, por leve que sea, se debe acudir de inmediato al especialista.

También se recomienda la realización de un sencillo análisis de sangre a todas las mujeres embarazadas o personas que hayan mantenido relaciones sexuales sin protección con el objetivo de descartar el contagio de esta enfermedad.

Sífilis: prevención

Los síntomas asociados a la Sífilis pueden ser imperceptibles, sobre todo en estadios iniciales, o confundirse con otras enfermedades y precisamente por este motivo es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes.

Para evitar el contagio de esta enfermedad se recomienda mantener relaciones íntimas monógamas y el uso de preservativos de látex.

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