Enfermedades de transmisión sexual: síntomas de alerta

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son una realidad a la que toda la población está expuesta. Aunque existen grupos sociales con mayor riesgo de padecerlas, nadie, independientemente de su edad, sexo, situación sentimental o estatus social, está exento de su alcance. Así es, las ETS son consideradas una pandemia en la mayor parte de países del mundo. Y nuestro país, España, ayuda a engrosar esta estadística.

Tal es la trascendencia de estos datos que se calcula que aproximadamente un 25% de las jóvenes sexualmente activas están afectadas por alguna de estas enfermedades que, a pesar de su nombre, no siempre se contagian o adquieren a través de esta vía -la sexual-.

Cómo evitar el contagio de una enfermedad de transmisión sexual

Sabemos que la población de mayor riesgo de contraer ETS son los jóvenes. Actualmente un porcentaje importante no plantea las relaciones sexuales como monogámicas, de ahí que tener un conocimiento profundo de las enfermedades y no menospreciar sus riesgos, junto al uso del preservativo, sean los métodos más efectivos a la hora de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

No obstante, ningún método es infalible y, a pesar de creer haber tomado las precauciones necesarias, se puede haber contraído alguna ETS sin ser consciente de ello ni presentar ningún síntoma.

De este modo, las revisiones ginecológicas periódicas adquieren una importancia fundamental para descartar el contagio o tratar lo antes posible estas afecciones -sean o no sintomáticas-. Ante el menor indicio o la más mínima duda, os recomendamos acudir a vuestro especialista de confianza, ya que la ausencia de tratamiento, en algunos de los casos, puede aumentar el riesgo de contraer otras ETS más complejas, como puede ser el VIH, o incluso derivar en infertilidad.

ETS más comunes que suelen ser asintomáticas

  • Clamidiasis (asintomática en un 90% de los casos).
  • Hepatitis B (70% de los casos).
  • Gonorrea (4 de cada 5 mujeres desconocen su diagnóstico).

Estas son las enfermedades de transmisión sexual asintomáticas más comunes, aunque la mayor parte no presente síntomas en estadios iniciales. De ahí que su transmisión sea tan sencilla, rápida y prácticamente irrefrenable.

En los casos en los que sí se presentan síntomas o signos, estos son los más frecuentes:

Síntomas de las enfermedades de transmisión sexual más comunes

Estos son los signos que manifiestan las ETS más comunes en las mujeres:

Vulvovaginitis

Síntomas de la Tricomoniasis

  • Inflamación, enrojecimiento y picor tanto en la vulva como alrededor de la entrada de la vagina.
  • Flujo vaginal abundante, denso y de tonalidad amarillenta. Y, en ocasiones, de olor intenso.
  • Escozor al miccionar.
  • Dispareunia o molestias durante la práctica sexual.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.

Síntomas de la Candidiasis Vaginal

  • Picor o prurito y ardor en la zona vulvovaginal.
  • Molestias durante las relaciones sexuales o al orinar.
  • Secreción vaginal espesa, blanquecina e inodora.

Estos síntomas suelen aumentar su intensidad antes de la menstruación y disminuirla a lo largo de la duración de la misma.

Síntomas de la Vaginosis

  • Secreción blanco-grisácea y maloliente, con un característico olor a pescado -mas intenso después del coito-.

Síntomas de la Gonococia o Gonorrea

  •  Molestias urinarias y alteraciones en el flujo vaginal.

Aunque no suele producir síntomas hasta que aparecen complicaciones como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

 

Síntomas de la Clamidiasis

  • Suele ser asintomática, pero puede producir daños en el aparato genital que afecten a la fertilidad de la mujer como consecuencia de las cervicitis -inflamaciones del cuello uterino- o la EIP.

Síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica

  • Dolor en la parte inferior del abdomen y la pelvis, sobre todo durante las relaciones sexuales.
  • Flujo vaginal abundante y de olor desagradable.
  • Sangrado uterino anómalo entre ciclos o durante y después del coito.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Molestias al orinar.

Síntomas de la Hepatitis B

Algunas personas no presentan síntomas o lo hacen pasados entre uno y cuatro meses del contagio.

  • Dolor abdominal.
  • Orina oscura.
  • Fiebre.
  • Dolor de las articulaciones.
  • Náuseas y vómitos.
  • Debilidad.
  • Fatiga.
  • Pigmentación amarillenta de la piel y la esclerótica (zona blanca del ojo).

Síntomas de la sífilis

Periodo latente

  • Asintomática.

Periodo primario:

  • Llaga firme y redonda, localizada en los genitales, el ano o la boca, que rápidamente se ulcera y presenta elevada contagiosidad, pero es indolora.

Periodo secundario:

  • Erupciones en la piel.
  • Úlceras en la boca, la vagina o el ano.
  • Puntos duros de color rojo o marrón-rojizo en las palmas de las manos o las plantas de los pies, entre otras áreas del cuerpo. No producen picores.

Periodo terciario:

  • Lesiones cardíacas, neurológicas, oftálmicas y auditivas.

Síntomas del herpes genital

Vulvovaginitis primaria

De 7 a 10 días después de la infección

  • Fiebre.
  • Malestar general.
  • Dolores musculares generalizados.

Entre la 2ª y la 3ª semana de contagio

  • En ocasiones, también se puede dar la inflamación de un ganglio inguinal doloroso.
  • Molestias y dolor urinario.

De 10 a 20 días después de la infección

  •  Úlceras.

Estadio latente

  • Asintomática.

Un estado inmunitario alterado o un debilitamiento del sistema defensivo por factores emocionales o físicos o el estrés pueden reactivar la enfermedad.

Vulvovaginitis no primaria o recidivante

Mismos síntomas que en la vulvovaginitis pero más benignos y menos duraderos.

Síntomas del Virus del Papiloma Humano (VPH)

  • Condilomas acuminados, verrugas o lesiones en la zona genital de color rosado que pueden ser asintomáticas o provocar dolor o picor.
  • Lesiones cervicales precancerosas asintomáticas en la mayoría de los casos.

Síntomas del VIH o SIDA

Primeros días

  • No se presentan síntomas.

Primeras semanas

  • Síntomas similares a los de una gripe (fiebre, dolor de cabeza, cansancio y ganglios inflamados en el cuello y la ingle) o sin presencia de síntomas.

Etapas posteriores

  • Sistema inmunitario gravemente debilitado.
  • Pérdida rápida de peso.
  • Neumonía.
  • Inflamación prolongada de las glándulas linfáticas.
  • Máculas en la piel.
  • Diarrea.
  • Lesiones en la boca, el ano o los genitales.
  • Pérdida de memoria.
  • Depresión y otros trastornos neurológicos.

Se asocia a otros problemas de salud como las infecciones, las enfermedades cardíacas, renales o hepáticas y el cáncer.

Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad. Para acceder a más información podéis entrar en la página web de la Unidad de la Mujer o haceros con el libro Ser Mujer, la obra más completa para entender y superar los cambios que experimentan las mujeres desde la infancia hasta la vejez. También podéis poneros en contacto con nosotros a través de este número de contacto: 91.730.36.73.

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