Prevención del cáncer de cuello de útero

El cáncer de cuello de útero es el segundo más común en las mujeres de países desarrollados, después del de mama.

Se produce por alteraciones en las células del cuello del útero, normalmente, causado por el virus del papiloma humano (VPH), del que se conocen más de 100 tipos, aunque el 70% de los casos es provocado por los tipos 16 y 18, según el Global burden of human papillomavirus and relatedddiseases. Vacine 2012.

El VPH es, de momento, el único tipo de cáncer conocido que se produce por un virus.

No es hereditario y no todas las mujeres que sean portadoras desarrollarán la enfermedad, ya que el virus puede estar presente de forma inactiva, pero sí tendrán probabilidad de padecer cáncer de cuello de útero.

La tipología más común y el tumor más frecuente es el carninoma epidermoide, que se desarrolla en el revestimiento del cuello del útero; y el adenocarcinoma, que se encuentra en las glándulas que producen el flujo cervical.

El VPH en estadios iniciales puede causar verrugas en o alrededor de los órganos genitales femeninos y masculinos, así como en el área del ano. Estas verrugas pueden ser apenas visibles o tener varios centímetros de diámetro.

Es una enfermedad que no suele presentar síntomas, sólo en estadios muy avanzados, y por ello es muy importante la prevención y la realización de citologías periódicas.

Es necesario acudir el médico si se sangra tras el coito, entre menstruaciones o si se nota hinchazón en la zona.

Actualmente, gracias a las citologías, se puede descubrir fácilmente si una mujer posee el virus. Además, a través de esta sencilla prueba, también se pueden detectar cambios y alteraciones en las células del cuello de útero antes de que sean cancerosas. Por ello, la mortalidad en este tipo de cáncer ha disminuido significativamente.

Si las células cancerígenas se encuentran en la parte más externa del cuello del útero, se puede realizar una conización quirúrgica, que consiste en extraer tan sólo esta zona. Esto podría afectar posteriormente a la mujer que desee ser madre, puesto que tendrá más riesgo de aborto, ya que el cuello del útero puede quedar más abierto, algo que se solucionaría con una fácil intervención para cerrarlo con unos puntos de sutura, lo que se denomina cerclaje.

Si el cáncer ha avanzado y ya se considera un carcinoma invasor hay que extirpar la totalidad del útero y de los ganglios regionales, lo que se conoce operación de Wertheim-Meigs.

PREVENCIÓN DEL CANCER DE CUELLO DE UTERO

La realización de revisiones ginecológicas con citología es la mejor manera de prevenir la lesión, incluso en mujeres con histerectomía (extirpación total o parcial del útero) para observar posibles alteraciones en la vulva y la vagina.

Al ser un virus de transmisión sexual, se recomienda el uso del preservativo en todo tipo de prácticas sexuales, ya que la transmisión del virus puede producir cáncer de recto, faringe o pene.

Se estima que en Europa se producen anualmente unos 6.800 casos nuevos de cáncer anal, entre los cuales, el 75-80% es atribuido a los tipos 16 y 18 del VPH responsables de la mayoría de los casos en Europa, según Global burden of cancers attributable to infections in 2008: a review of syntheticanalysis.

El Dr. Vidal recomienda la vacunación como método de prevención, ya que ayuda a combatir los tipos de VPH responsables de la mayoría de los casos en Europa.

VACUNAS

En nuestro país, la vacuna frente al VPH está incluida en el calendario de vacunación y financiada por el Sistema Nacional de Salud para niñas de entre 11 y 14 años.

La edad de vacunación varía en función de la Comunidad Autónoma, siempre dentro de esta franja.

Lo recomendable es vacunar frente al VPH lo antes posible para obtener la máxima protección, preferiblemente antes del inicio de la actividad sexual para evitar haber estado expuesto al virus.

La OMS reconoce la alta eficacia y seguridad de la vacunación frente al VPH.

En España se comercializan dos vacunas para prevenir el VPH:

*Gardasil , desde 2007, comercializada por el laboratorio Sanofi Pasteur ( MSD).

*Cervarix, en España, desde 2008, de Glaxo-SmithKline (GSK).

Gradasil es la única vacuna tetravalente frente al virus del Papiloma Humano (VPH), indicada para la prevención de lesiones genitales precancerosas (cervicales, vulgares y vaginales), cáncer de cuello de útero y verrugas genitales causadas por los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH.

Aprobada desde 2006 por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA), se han distribuido en el continente 29 millones de dosis, aunque es en 2007 cuando se empieza a comercializar en España.

Gardasil se administra bajo una pauta de 2 o 3 dosis en función de la edad de vacunación. En mayores de 14 años, se da en tres dosis para garantizar la eficacia y protección a largo plazo aunque, recientemente, la EMA ha autorizado la administración en dos dosis en niños y niñas adolescentes de entre 9 y 13 años, ambos incluidos.

Este medicamento está indicado únicamente para uso profiláctico, ya que no ha demostrado tener un efecto terapeútico.

Hasta el momento no se han realizado estudios en España para evaluar la variación de la incidencia del VPH tras la introducción de la vacuna en el país, ya que para poder medir la efectividad es necesario que transcurran entre 15 y 20 años.

Aunque sí se puede evaluar el impacto de estos programas en plazos más cortos atendiendo a la reducción de verrugas genitales y lesiones precancerosas.

En este sentido, según datos de un reciente estudio publicado en Australia tras la puesta en marcha de un programa de prevención con esta vacuna, en menos de cuatro años la incidencia de las verrugas genitales ha disminuido de forma drástica, habiendo prácticamente desaparecido entre las generaciones a las que se administró la vacuna (mujeres de menos de 21 años).

Cervarix está igualmente indicada para la prevención de las lesiones premalignas del cuello de útero y del cáncer de cervix, relacionados casualmente con los tipos 16 y 18 de VPH y ofrece un innovador sistema adyuvante AS04, que confiere gran potencia y duración a la inmunización. Al igual que Gardasil, se administra en tres dosis.

Desde la Unidad de la Mujer recomendamos a todas las mujeres la realización de una revisión ginecológica anual, y/o que en todo caso acudan a su ginecólogo al observar cualquier tipo de anomalía.

 

Dr. Juan José Vidal Peláez

Jefe de Servicio Unidad de la Mujer. Hospital Ruber Internacional

 

El cáncer de cuello de útero es el segundo más común en las mujeres de países desarrollados, después del de mama. Se produce por alteraciones en las células del cuello del útero, normalmente, causado por el virus del papiloma humano (VPH), del que se conocen más de 100 tipos, aunque el 70% de los casos es provocado por los tipos 16 y 18, según el Global burden of human papillomavirus and relatedddiseases. Vacine 2012.

El VPH es, de momento, el único tipo de cáncer conocido que se produce por un virus. No es hereditario y no todas las mujeres que sean portadoras desarrollarán la enfermedad, ya que el virus puede estar presente de forma inactiva, pero si tendrán probabilidad de padecer cáncer de cuello de útero.

La tipología más común y el tumor más frecuente es el carninoma epidermoide, que se desarrolla en el revestimiento del cuello del útero; y el adenocarcinoma, que se encuentra en las glándulas que producen el flujo cervical. El VPH en estadios iniciales puede causar verrugas en o alrededor de los órganos genitales femeninos y masculinos, así como en el área del ano. Estas verrugas pueden ser apenas visibles ó tener varios centímetros de diámetro.

Es una enfermedad que no suele presentar síntomas, sólo en estadios muy avanzados, y por ello es muy importante la prevención y la realización de citologías periódicas. Es necesario acudir el médico si se sangra tras el coito ó entre menstruaciones ó si se nota hinchazón en la zona.

Actualmente, gracias a la citología se puede descubrir fácilmente si una mujer posee el virus. Además, a través de esta sencilla prueba, también se pueden detectar cambios y alteraciones en las células del cuello de útero antes de que sean cancerosas. Por ello, la mortalidad en este tipo de cáncer ha disminuido significativamente.

Si las células cancerígenas se encuentran en la parte más externa del cuello del útero, se puede realizar una conización quirúrgica, que consiste en extraer tan sólo esta zona. Esto podría afectar posteriormente a la mujer que desee ser madre, puesto que tendrá más riesgo de aborto, ya que el cuello del útero puede quedar más abierto, algo que se solucionaría con una fácil intervención para cerrarlo con unos puntos de sutura”, lo que se denomina cerclaje. Si el cáncer ha avanzado y ya se considera un carcinoma invasor hay que extirpar la totalidad del útero y de los ganglios regionales, lo que se conoce operación de Wertheim-Meigs.

PREVENCIÓN DEL CANCER DE CUELLO DE UTERO

La realización de revisiones ginecológicas con citología es la mejor manera de prevenir la lesión, incluso en mujeres con histerectomía (extirpación total ó parcial del útero) para observar posibles alteraciones en la vulva y la vagina.

Al ser un virus de transmisión sexual, se recomienda el uso del preservativo en todo tipo de prácticas sexuales, ya que la transmisión del virus puede producir cáncer de recto, faringe ó pene.

Se estima que en Europa se producen anualmente unos 6.800 casos nuevos de cáncer anal, entre los cuales, el 75-80% es atribuido a los tipos 16 y 18 del VPH responsables de la mayoría de los casos en Europa, según Global burden of cancers attributable to infections in 2008: a review of syntheticanalysis.

El Dr. Vidal recomienda la vacunación como método de prevención, ya que ayuda a combatir los tipos de VPH responsables de la mayoría de los casos en Europa.

VACUNAS

En nuestro país, la vacuna frente al VPH está incluida en el calendario de vacunación y financiada por el Sistema Nacional de Salud para niñas de entre 11 y 14 años. La edad de vacunación varía en función de la Comunidad Autónoma, siempre dentro de esta franja. Lo recomendable es vacunar frente al VPH lo antes posible para obtener la máxima protección, preferiblemente antes del inicio de la actividad sexual, para evitar haber estado expuesto al virus. La OMS reconoce la alta eficacia y seguridad de la vacunación frente al VPH.

En España se comercializan dos vacunas para prevenir el VPH:
*Gardasil, desde 2007, comercializada por el laboratorio Sanofi Pasteur ( MSD).
*Cervarix, en España, desde 2008, de Glaxo-SmithKline (GSK).

Gradasil es la única vacuna tetravalente frente al virus del Papiloma Humano (VPH), indicada para la prevención de lesiones genitales precancerosas (cervicales, vulgares y vaginales), cáncer de cuello de útero y verrugas genitales causadas por los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH. Aprobada desde 2006 por la Agencia Europea del Medicamento (EMEA), se han distribuido en el continente 29 millones de dosis, aunque es en 2007 cuando se empieza a comercializar en España. Gardasil se administra bajo una pauta de 2 ó 3 dosis en función de la edad de vacunación. En mayores de 14 años, se da en tres dosis para garantizar la eficacia y protección a largo plazo aunque, recientemente, la EMA ha autorizado la administración en dos dosis en niños y niñas adolescentes de entre 9 y 13 años, ambos incluidos. Este medicamento está indicado únicamente para uso profiláctico, ya que no ha demostrado tener un efecto terapeútico.

Hasta el momento no se han realizado estudios en España para evaluar la variación de la incidencia del VPH tras la introducción de la vacuna en el país, ya que para poder medir la efectividad es necesario que trancurran entre 15 y 20 años. Aunque si se puede evaluar el impacto de estos programas en plazos más cortos atendiendo a la reducción de verrugas genitales y lesiones precancerosas. En este sentido, según datos de un reciente estudio publicado en Australia tras la puesta en marcha de un programa de prevención con esta vacuna, en menos de cuatro años la incidencia de las verrugas genitales ha disminuido de forma drástica, habiendo prácticamente desaparecido entre las generaciones a las que se administró la vacuna (mujeres de menos de 21 años).

Cervarix está igualmente indicada para la prevención de las lesiones premalignas del cuello de útero y del cáncer de cervix, relacionados casualmente con los tipos 16 y 18 de VPH y ofrece un innovador sistema adyuvante AS04, que confiere gran potencia y duración a la inmunización. Al igual que Gardasil, se administra en tres dosis.

( Extracto de la entrevista realizada al Dr. Vidal por la Revista ROSE, sobre la Prevención del Cáncer de Útero)

 

Dr. Juan José Vidal Peláez

Jefe de Servicio Unidad de la Mujer. Hospital Ruber Internacional

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