Psicología, menopausia y sexualidad

La menopausia es un momento de importantes cambios en la vida de la mujer, donde, de la misma forma que en otras etapas anteriores, se entremezclan los síntomas físicos y los psicológicos.

Cambios físicos y psicológicos durante la menopausia

A nivel psicológico la mujer refiere síntomas de ansiedad, depresión, irritabilidad, inseguridad, miedo, desconfianza, cambios en la memoria, sentimientos de inferioridad e insomnio -este último es quizá el síntoma que más impacto negativo tiene en la vida de la mujer, siendo el insomnio de iniciación o precoz el más frecuente-.

Esta sintomatología hace que sea un período complicado para la mujer. Por otro lado, sus hijos crecen, muchos se van de casa -lo que se conoce como el ‘síndrome del nido vacío’ (Amore el Al, 2004)-. Puede también coincidir con una época de prejubilación o el fin de la etapa de trabajo profesional; enfermedad o muerte de los progenitores…

Todo ello conlleva cambios y hay que entender que cualquier cambio vital lleva asociados síntomas de estrés, ansiedad y depresión.

A nivel físico, muchos de los síntomas son molestos, como por ejemplo los sofocos, los cambios hormonales, el aumento de peso… y este marco hace que la mujer se sienta aún más afectada en el plano psicológico.

En las evaluaciones psicológicas realizadas a mujeres menopáusicas, la irritabilidad es el síntoma más veces referido por ellas y que más les preocupa; definida esta como: enojo, tensión, intolerancia, hostilidad, coraje y pérdida de control. Las evaluaciones a las que me refiero se hicieron con la ‘Escala de Born’ (Born et Al, 2008).

La depresión aparece de manera más frecuente si ya apareció en la juventud con anterioridad -en estos casos aumento en 5 veces su posibilidad de reaparición-. La relación hormonal con la serotonina hace que en el período menopáusico aumente la vulnerabilidad a procesos depresivos.

Es importante destacar la anticipación de los síntomas que hacen que la mujer esté ‘predispuesta’ a pasarlo mal… Suelen ser pensamientos o cogniciones negativas erróneas sobre uno mismo y el futuro. Estas ideas negativas condicionan la visión negativa de lo que está por venir, originando problemas emocionales y de conducta. Lo cierto es que cuando llega el momento las mujeres afirman que se esperaban que la menopausia iba a ser mucho peor de lo que en realidad había sido.

Otro síntoma que suele aparecer es la falta de deseo o apetencia sexual, que suele cursar con sequedad vaginal, y que hace que las relaciones de pareja se puedan deteriorar y causar aún más problemas en la vida de las mujeres. Un alto porcentaje de mujeres climatéricas presentan una sexualidad no satisfactoria, siendo las causas tanto de origen biológico como psico-social.

Algunos trastornos se explican por la deficiencia de estrógenos, otros por la coexistencia con otros trastornos psicológicos, como la depresión, en muchos casos coexisten varios de estos factores.

De entre los síntomas sexuales más comunes, nos encontramos la dipareunia como consecuencia de la reducción o desaparición del flujo lubricante por el efecto directo de la reducción brusca de hormona estrogénica ovárica.

En segundo lugar, la falta de deseo sexual también es muy frecuente entre las mujeres menopáusicas. El orgasmo, cuando se consigue, es mucho menos intenso.

Se recomiendan el THS (terapia hormonal sustitutiva), la estrogenoterapia  local, los lubricantes, así como la ayuda de un Sexólogo que enseñe a las mujeres otros recursos sexuales distintos a los vividos hasta ese momento.

En general, la menopausia es un momento complicado en la vida de una mujer: se siente infravalorada y que comienza un declive, comienza a envejecer. Acaba la época de poder reproducirse y para muchas mujeres esto es el comienzo del declive de la vida.

Como todos los cambios, y más en este periodo de la vida, afectan a muchos aspectos de la vida, necesitan un tiempo de adaptación y compresión, en primer lugar por parte de la mujer, pero también por parte de la pareja y de la familia.

Si el cambio se acepta, la vida de la mujer no tiene por qué ser peor, sino todo lo contrario. En esta etapa hay menos obligaciones familiares, ya no hay miedo a un embarazo no deseado, etc.

Siempre intentando ver el lado positivo de las cosas los cambios se aceptan mucho mejor.

En la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional contamos con una unidad de psicología clínica para ayudar a todas las mujeres que lo necesiten a sobrellevar la menopausia y sus trastornos asociados. Más información. También podéis poneros en contacto con nosotros a través de este número de contacto: 91.730.36.73.

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