Pubertad: prevención del VPH y embarazos no deseados

La pubertad es una de las etapas más importantes en la vida de una mujer, ya que es el periodo de transición a la vida adulta que se produce habitualmente entre los 11 y los 14 años.

Durante estos últimos años de infancia se experimentarán una serie de cambios hormonales, causantes de la aparición del vello axilar o el pubiano, del desarrollo de las mamas… y, en última instancia, de la primera menstruación -también conocida como menarquia-, que supondrá el paso definitivo de la transformación de niña a mujer.

Estas alteraciones no serán únicamente físicas u hormonales, también se desarrollarán una serie de cambios de conducta o psicológicos que harán que la, ahora sí, mujer empiece a sentirse atraída por el sexo opuesto, le cueste centrarse en los estudios de la misma forma que antes, etc.

Aunque a lo largo de este periodo los padres sí tendrán que estar más pendientes para asegurar la estabilidad y felicidad de su hija, a nivel ginecológico, no será necesario que, tras la primera menstruación, tenga lugar una revisión médica, a no ser, por supuesto, que dichas reglas aparezcan de forma irregular, excesiva o provoquen dolores o molestias que lleguen a incomodar a la mujer. Si esto ocurre, entonce, habría que realizar una serie de pruebas, tales como una ecografía o unos análisis hormonales, para descartar cualquier tipo de anomalía.

.

Ahora bien, uno de los papeles fundamentales de los ginecólogos en este sentido es el asesoramiento, tanto a la paciente como a sus padres; sobre todo en el ámbito sexual, ya que, además, puede ser uno de los que más incertidumbre o preocupación genere a sus progenitores.

Los consejos irán enfocados a concienciar a la adolescente sobre la importancia de mantener relacione seguras con el fin de evitar las enfermedades de transmisión sexual. Aunque hace unos años las afecciones que más preocupaban eran la sifilis o la gonococia, actualmente se desarrollan con mayor frecuencia las enfermedades producidas por el virus del papiloma humano (VPH). La gravedad de esta infección no reside en sus síntomas, ya que en la mayoría de casos resulta asintomática, sino en el posible futuro desarrollo de un cáncer de cuello uterino.

El VPH se transmite con facilidad a través de las relaciones sexuales. De tal forma que se aconseja, antes de producirse estos primeros encuentros, la vacunación preventiva de este virus. Existen campañas de vacunación gratuita incluidas en las prestaciones de la Seguridad Social.

Ni que decir tiene que, como parte del asesoramiento, la prevención de embarazos no deseados también tendrá una importancia fundamental. Para evitar las infecciones y los embarazos el mejor procedimiento es el uso de preservativos.

El Dr. Vidal, Dir. de la Unidad de la Mujer, nos explica estas cuestiones en el siguiente vídeo:

.

Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad. Para acceder a más información podéis entrar en la página de la Unidad de la Mujer y pedir cita con cualquiera de nuestros especialistas o haceros con el libro Ser Mujer, la obra más completa para entender y superar los cambios que experimentan las mujeres desde la infancia hasta la vejez.

Leave a reply