El verano invita a pasar más tiempo al aire libre, disfrutar de la playa o la piscina y aprovechar los días de sol. Sin embargo, durante el embarazo es importante tomar algunas precauciones para proteger tanto la salud de la madre como la del bebé.
El Dr. Carlos de Granda, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, explica cuáles son las principales recomendaciones para tomar el sol de forma segura durante la gestación.
¿Es seguro tomar el sol durante el embarazo?
Sí, siempre que se haga con moderación y siguiendo una serie de medidas de protección.
La exposición solar favorece la síntesis de vitamina D, esencial para la salud ósea de la madre y el correcto desarrollo del bebé. Sin embargo, el exceso de calor y de radiación ultravioleta puede aumentar algunos riesgos durante el embarazo.
Por ello, la clave está en disfrutar del sol de forma responsable.
La hidratación, una prioridad
Durante el embarazo las necesidades de líquidos aumentan y las altas temperaturas favorecen la pérdida de agua a través del sudor.
La deshidratación puede provocar síntomas como mareos, cansancio, dolor de cabeza o bajadas de tensión y, en casos más importantes, favorecer la aparición de contracciones uterinas.
Por eso es recomendable:
- Beber agua de forma frecuente, aunque no se tenga sed.
- Llevar siempre una botella de agua cuando se esté al aire libre.
- Consumir frutas ricas en agua, como sandía, melón o melocotón.
- Evitar permanecer mucho tiempo bajo el sol si hace mucho calor.
¿Por qué aparecen manchas en la piel durante el embarazo?
Los cambios hormonales propios de la gestación hacen que la piel sea mucho más sensible a la radiación solar.
Como consecuencia, puede aparecer el llamado cloasma o melasma gestacional, conocido popularmente como «las manchas del embarazo». Se trata de manchas oscuras que suelen localizarse en la frente, mejillas, labio superior o nariz.
Aunque en muchas mujeres mejoran tras el parto, en algunos casos pueden persistir, por lo que la prevención es fundamental.
Consejos para tomar el sol de forma segura
Si estás embarazada, estas recomendaciones pueden ayudarte a disfrutar del verano minimizando los riesgos:
- Evita las horas centrales del día (aproximadamente entre las 12:00 y las 17:00 horas), cuando la radiación solar es más intensa.
- Limita las exposiciones prolongadas al sol. Lo recomendable es no permanecer más de 20-30 minutos seguidos bajo el sol directo.
- Alterna periodos de sol con momentos de sombra.
- Utiliza protección física, como sombreros de ala ancha, gorras, gafas de sol y ropa ligera que cubra la piel cuando sea posible.
- Aplica un protector solar de amplio espectro con un factor de protección alto (SPF 50+), renovándolo cada dos horas o después del baño.
- Mantente bien hidratada antes, durante y después de la exposición solar.
Escucha a tu cuerpo
El embarazo modifica la forma en la que el organismo regula la temperatura corporal. Si durante la exposición al sol notas sensación de mareo, debilidad, exceso de calor o malestar, busca un lugar fresco, hidrátate y descansa.
Cada embarazo es diferente y algunas mujeres pueden ser más sensibles a las altas temperaturas que otras.
Disfrutar del verano con tranquilidad
Tomar el sol durante el embarazo no está contraindicado, siempre que se haga con sentido común y adoptando medidas de protección adecuadas.
Una correcta hidratación, evitar las horas de mayor intensidad solar y proteger la piel con un fotoprotector de alta protección son hábitos sencillos que ayudan a disfrutar del verano con seguridad.
En la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, el Dr. Carlos de Granda y su equipo acompañan a las futuras madres durante todas las etapas del embarazo, resolviendo sus dudas y ofreciendo recomendaciones personalizadas para vivir una gestación saludable.

