
Abortos de repetición: cuándo es recomendable estudiar sus causas y qué opciones existen
Perder un embarazo supone una experiencia emocionalmente muy difícil para cualquier pareja. Cuando esta situación se repite, es habitual que aparezcan la incertidumbre, el miedo y muchas preguntas sobre las causas y las posibilidades de conseguir un embarazo evolutivo.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, existe un pronóstico favorable. De hecho, entre el 70 % y el 75 % de las parejas con abortos de repetición consiguen tener un hijo sano, incluso sin necesidad de realizar un tratamiento específico. No obstante, es importante llevar a cabo un estudio individualizado para identificar posibles factores que puedan estar influyendo.
La Dra. Vega Cabezuelo, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, explica que «aunque los abortos de repetición generan una gran preocupación, la mayoría de las parejas lograrán finalmente tener un hijo sano. Lo importante es realizar un estudio adecuado para identificar si existe alguna causa tratable».
¿Qué se considera un aborto de repetición?
Aunque con frecuencia se habla conjuntamente de abortos de repetición y fracaso de implantación, no se trata de la misma entidad clínica, aunque parte del estudio diagnóstico que se realiza en ambas situaciones es similar.
«Se considera que hablamos de abortos de repetición cuando se han producido dos o más embarazos clínicos que terminan en aborto«, explica la Dra. Vega Cabezuelo.
El aborto espontáneo, además, es una situación relativamente frecuente. Aproximadamente el 15 % de los embarazos finalizan en una pérdida gestacional, por lo que se trata de una de las complicaciones más habituales del embarazo.
¿Qué factores aumentan el riesgo de sufrir un nuevo aborto?
Según la Dra. Vega Cabezuelo, la probabilidad de sufrir una nueva pérdida gestacional depende de diferentes factores:
- La edad de la mujer, ya que el riesgo aumenta con la edad materna.
- El número de abortos previos: cuanto mayor es el número de pérdidas anteriores, mayor es el riesgo de recurrencia.
- La edad gestacional en la que se produjo el aborto, siendo las pérdidas más tardías un factor asociado a un mayor riesgo.
- La causa de los abortos previos, cuando esta ha podido identificarse.
- Haber tenido previamente un hijo sano, considerado un factor de buen pronóstico.
«Cada pareja presenta unas circunstancias diferentes, por lo que el estudio siempre debe ser personalizado», señala la especialista.
La genética, la principal causa de los abortos precoces
Uno de los mensajes más importantes que transmite la Dra. Vega Cabezuelo es que la causa más frecuente de los abortos tempranos es genética.
«En los abortos que se producen entre las seis y siete semanas de gestación, hasta el 90 % presentan alteraciones cromosómicas del embrión», explica.
Estas alteraciones suelen aparecer de forma espontánea durante la formación del embrión y, en la mayoría de los casos, no están relacionadas con enfermedades hereditarias de los padres.
¿Qué pruebas pueden ayudar a encontrar la causa?
La especialista destaca que los avances en medicina reproductiva permiten estudiar cada caso con mayor precisión.
Estudio genético del tejido del aborto
«Lo ideal, siempre que sea posible, es realizar un estudio genético de los restos del aborto«, afirma la Dra. Vega Cabezuelo.
Esta prueba permite conocer si la pérdida gestacional se ha producido por una alteración cromosómica del embrión y aporta una información muy valiosa para planificar futuros embarazos.
Aunque no siempre es posible obtener una muestra adecuada, cuando puede realizarse constituye una de las herramientas diagnósticas más útiles.
Estudio mediante sangre materna
En aquellos casos en los que no se dispone de tejido del aborto, existen técnicas más recientes que permiten estudiar el material genético del embarazo mediante una analítica de sangre materna.
«Estas nuevas herramientas amplían nuestras posibilidades diagnósticas cuando no ha sido posible analizar directamente el tejido del embarazo», explica la especialista.
Cariotipo de ambos progenitores
Otra de las pruebas que forman parte del estudio es el cariotipo de la pareja, un análisis cromosómico cuyo objetivo es detectar posibles alteraciones estructurales.
«Buscamos especialmente las translocaciones cromosómicas, que consisten en un intercambio de material genético entre cromosomas. Son poco frecuentes, pero cuando están presentes pueden asociarse a un riesgo muy elevado de aborto», señala la Dra. Vega Cabezuelo.
Un estudio personalizado para ofrecer la mejor estrategia
Aunque las alteraciones genéticas representan la causa más frecuente, no son la única explicación posible. Dependiendo de las características clínicas de cada paciente, el estudio puede incluir también pruebas para descartar alteraciones anatómicas del útero, enfermedades endocrinas, trastornos inmunológicos o alteraciones de la coagulación.
«La clave es identificar aquellos factores sobre los que sí podemos actuar y ofrecer a cada pareja un abordaje completamente personalizado», concluye la Dra. Vega Cabezuelo.
El diagnóstico de abortos de repetición suele vivirse con gran angustia. Sin embargo, la Dra. Vega Cabezuelo lanza un mensaje de tranquilidad: «Sabemos que entre el 70 % y el 75 % de las parejas con abortos de repetición conseguirán tener un hijo sano, incluso sin necesidad de realizar ninguna intervención. Aun así, realizar un estudio nos permite conocer mejor cada caso y ofrecer las mejores opciones para afrontar un nuevo embarazo con la mayor seguridad posible».
En la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, el abordaje de los abortos de repetición combina la experiencia clínica, los avances en genética reproductiva y una atención integral centrada en las necesidades de cada paciente y su pareja.
Continuará: otras causas de los abortos de repetición
Las alteraciones genéticas son la causa más frecuente de los abortos espontáneos precoces, pero no son la única explicación posible. Existen otros factores que también pueden influir en la pérdida recurrente del embarazo y que forman parte del estudio especializado que realiza la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional.
En la segunda parte de este artículo, la Dra. Vega Cabezuelo abordará otras posibles causas de los abortos de repetición, como las alteraciones uterinas, los factores endocrinos, las enfermedades inmunológicas, las alteraciones de la coagulación y otros aspectos que pueden afectar a la evolución del embarazo. Además, explicará qué pruebas permiten diagnosticarlas y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles en cada caso.