
¿Cómo cuidar el suelo pélvico después del embarazo?
Después del parto, gran parte de la atención se centra de forma natural en el recién nacido y en la adaptación a esta nueva etapa. Sin embargo, el cuerpo de la mujer también necesita tiempo para recuperarse. Una de las zonas que requiere especial atención durante el posparto es el suelo pélvico, que ha experimentado importantes cambios a lo largo del embarazo y el parto.
El Dr. Sebastián Sessa, ginecólogo de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, recuerda que el puerperio es un periodo especialmente importante para cuidar esta musculatura y favorecer una recuperación progresiva antes de retomar determinadas actividades.
¿Por qué debemos cuidar el suelo pélvico después del parto?
El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto. Durante el embarazo debe soportar un aumento progresivo de peso y presión y, posteriormente, el parto puede someterlo a un esfuerzo adicional.
Por este motivo, tras dar a luz puede existir una mayor debilidad de la musculatura del suelo pélvico, independientemente de que el parto haya sido vaginal o mediante cesárea.
“El puerperio es un periodo de especial vulnerabilidad para el suelo pélvico. Durante las semanas e incluso los meses posteriores al parto es muy importante cuidarlo y permitir que se recupere correctamente”, explica el Dr. Sessa.
Las primeras semanas: evitar grandes esfuerzos
Uno de los errores que pueden cometerse después del parto es intentar recuperar demasiado rápido el ritmo de actividad previo al embarazo.
Durante las primeras semanas, el organismo se encuentra en pleno proceso de recuperación. Por ello, el ejercicio intenso, los grandes esfuerzos y determinadas actividades de impacto deben limitarse inicialmente.
No existe una fecha idéntica para todas las mujeres. La recuperación dependerá del embarazo, del tipo de parto, del estado del suelo pélvico y de la evolución individual durante el puerperio.
La importancia de valorar el suelo pélvico
Antes de comenzar ejercicios específicos o retomar actividades deportivas más exigentes, puede ser recomendable realizar una valoración individualizada del suelo pélvico.
La fisioterapia especializada permite conocer el estado de esta musculatura y detectar posibles alteraciones que hayan aparecido durante el embarazo o después del parto.
Entre ellas pueden encontrarse pérdidas de orina, sensación de peso o presión en la zona vaginal, molestias durante las relaciones sexuales o una disminución de la fuerza muscular.
Recuperar la musculatura de forma progresiva
La recuperación del suelo pélvico no consiste simplemente en comenzar a realizar ejercicios por cuenta propia. Lo importante es saber qué ejercicios necesita cada mujer, cómo realizarlos correctamente y cuándo introducirlos.
En coordinación con los profesionales especializados en fisioterapia de suelo pélvico, se puede establecer un programa progresivo destinado a recuperar la fuerza y funcionalidad de esta musculatura.
“Los fisioterapeutas especializados serán quienes vayan marcando los tiempos e incorporando progresivamente los ejercicios necesarios hasta que la mujer esté preparada para retomar su actividad habitual”, señala el Dr. Sessa.
¿Cuándo se puede volver a hacer ejercicio después del parto?
La vuelta al ejercicio debe ser gradual. Caminar y recuperar poco a poco la movilidad puede formar parte de las primeras etapas, mientras que las actividades de mayor intensidad o impacto deberán esperar hasta que la recuperación sea adecuada.
Más que establecer una fecha concreta, resulta fundamental respetar los tiempos del organismo y valorar individualmente la recuperación abdominal y del suelo pélvico.
Deportes como correr, realizar saltos o entrenamientos que aumenten considerablemente la presión abdominal no deberían retomarse precipitadamente.
¿Qué síntomas pueden indicar que el suelo pélvico necesita atención?
Aunque determinadas molestias pueden aparecer temporalmente después del parto, conviene consultar con un profesional cuando existen pérdidas de orina o heces, sensación de peso o bulto vaginal, dolor pélvico, molestias persistentes durante las relaciones sexuales o dificultades para recuperar la actividad física habitual.
Normalizar estos síntomas puede retrasar la recuperación. Una valoración especializada permite identificar su origen y establecer el tratamiento más adecuado.
Cuidarse también forma parte del posparto
El suelo pélvico necesita tiempo para recuperarse después de nueve meses de embarazo y del propio parto. Evitar esfuerzos excesivos durante las primeras semanas, realizar una valoración cuando esté indicada y recuperar progresivamente la musculatura son pasos importantes para volver a la actividad habitual de manera segura.
Como recuerda el Dr. Sebastián Sessa, el objetivo no es acelerar la recuperación, sino acompañarla y respetar los tiempos de cada mujer, trabajando de forma coordinada con los profesionales especializados en suelo pélvico.