Día Mundial Contra el Cáncer de Mama – Prevención

Cómo ya es sabido, el cáncer de mama es el más frecuente en la mujer y se estima que una de cada 8 lo padecerá a lo largo de su vida. Debido a esa alta incidencia ni qué decir el impacto asistencial, económico y social que representa para nuestra sociedad y para la población a la que afecta.

A nivel de la población general es importante que las mujeres conozcan ciertos factores de riesgo. Algunos son hormonales, otros tienen que ver con la historia reproductiva, los hábitos de vida (como la actividad física, dieta o consumo de alcohol y tabaco) y exposición a ciertos factores ambientales.

Pero estos factores de riesgo clásicos, explican menos del 50% de los casos observados y por ahora no disponemos de herramientas para evitar su aparición.

Lo que sí ha demostrado ser un método muy eficaz para evitar la mortalidad por cáncer de mama es la detección precoz del mismo.

Para ello, las pacientes deben acudir de forma sistemática y periódica a las consultas del especialista para formar parte de un cribado, es decir, someterse a técnicas de imagen (mamografía y/o ecografía de mama según criterio del experto) y a exploraciones cuando todavía no hay ningún síntoma.

Todos los datos de los que disponemos nos dicen que ese cribado aporta beneficios importantes: el realizar un diagnóstico precoz está asociado a un mejor pronóstico y a la posibilidad de aplicar tratamientos mucho menos agresivos.

Es fundamental que la paciente acuda a una Unidad de mama donde dispondrá de numerosas ventajas. Todas las decisiones, tanto de diagnóstico como de tratamiento, son consensuadas en comités multidisciplinares integrados por todos los especialistas que intervienen en el proceso (radiólogos, ginecólogos, oncólogos…).

De esta manera, los circuitos son más ágiles, los tratamientos serán individualizados y el soporte a la paciente con la consiguiente calidad asistencial será inmejorable.

Artículo escrito por la Dra. Suárez Agustín

Leave a reply