¿Cuál es el mejor momento para acudir a una consulta de fertilidad?

Tomar la decisión de consultar por fertilidad puede generar dudas, inseguridad e incluso cierta ansiedad. Sin embargo, dar ese primer paso a tiempo puede marcar una gran diferencia en las opciones y en los resultados. La clave está en entender cómo funciona la fertilidad humana y cuándo conviene pedir ayuda.

Tal y como explica la doctora Vega Cabezuelo, especialista en Ginecología y Obstetricia de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, es fundamental conocer que no siempre lograr un embarazo es inmediato, pero sí es importante saber cuándo es el momento adecuado para consultar.

La fertilidad humana: más limitada de lo que pensamos

A menudo se asume que lograr un embarazo es sencillo, pero la realidad es que la especie humana tiene una eficiencia reproductiva relativamente baja. En cada ciclo menstrual, la probabilidad de conseguir una gestación se sitúa aproximadamente en torno al 20%.

Esto significa que incluso en parejas sanas, sin problemas aparentes, puede ser normal tardar varios meses en conseguir embarazo. De hecho, tras un año de intentos regulares, alrededor del 80-85% de las parejas lo habrá logrado de forma natural.

Por este motivo, tradicionalmente se recomienda acudir a consulta de fertilidad tras 12 meses de búsqueda sin éxito. Pero esta recomendación no es igual para todos los casos.

¿Cuándo no conviene esperar un año?

Como señala la doctora Vega Cabezuelo, existen situaciones en las que es aconsejable adelantar la consulta, ya que el tiempo juega un papel crucial en la fertilidad.

Edad materna

La edad es uno de los factores más determinantes. A partir de los 35 años, la fertilidad femenina disminuye de forma progresiva, tanto en cantidad como en calidad ovocitaria. Además, también disminuye la eficacia de los tratamientos de reproducción asistida.

Por ello, en mujeres mayores de 35 años se recomienda consultar si no se ha conseguido embarazo tras 6 meses de intentos.

Alteraciones del ciclo menstrual

Un ciclo menstrual regular suele ser indicativo de ovulación. Cuando existen irregularidades, reglas muy espaciadas o ausencia de menstruación (amenorrea), es importante consultar desde el inicio, ya que puede haber un problema ovulatorio.

Patologías ginecológicas previas

Algunas condiciones pueden dificultar el embarazo y requieren valoración precoz:

  • Endometriosis
  • Miomas uterinos
  • Cirugías pélvicas previas
  • Antecedentes de infección pélvica

Estas situaciones pueden afectar a las trompas, al útero o a la función ovárica.

Factor masculino

Como recuerda la doctora Cabezuelo, la fertilidad no depende solo de la mujer. Aproximadamente el 30-40% de los casos tienen origen masculino. Es recomendable consultar antes si existen antecedentes como:

  • Tratamientos oncológicos (quimioterapia o radioterapia)
  • Alteraciones hormonales
  • Problemas urológicos o testiculares

Abortos de repetición

Cuando una pareja ha sufrido dos o más pérdidas gestacionales, no es necesario esperar un año. Se aconseja consultar tras unos meses de nuevos intentos para estudiar posibles causas.

Antecedentes genéticos

Si existen enfermedades hereditarias en la familia o antecedentes de abortos por causas genéticas, puede ser recomendable realizar un estudio previo o recibir asesoramiento genético antes de buscar embarazo.

¿Cómo dar el primer paso?

Acudir a una consulta de fertilidad no implica necesariamente iniciar un tratamiento complejo. Tal y como explica la doctora Vega Cabezuelo, el primer paso es siempre una evaluación personalizada.

En esta consulta se suele realizar:

  • Historia clínica detallada de ambos miembros de la pareja
  • Estudio del ciclo menstrual
  • Pruebas hormonales
  • Ecografía ginecológica
  • Seminograma (estudio del semen)
  • Otras pruebas específicas según cada caso

El objetivo es identificar si existe alguna causa que esté dificultando el embarazo y, en función de ello, proponer las mejores opciones.

Romper mitos y actuar a tiempo

Uno de los errores más frecuentes es retrasar la consulta pensando que “ya llegará” o que “es cuestión de tiempo”. Si bien en muchos casos es cierto, en otros, esperar puede reducir las posibilidades de éxito.

Consultar no significa que exista un problema grave, sino que permite:

  • Conocer la situación real de la fertilidad
  • Optimizar las probabilidades de embarazo
  • Tomar decisiones informadas

Un acompañamiento integral

Dar el paso hacia una consulta de fertilidad también es una forma de cuidarse. Hoy en día, las unidades especializadas ofrecen un enfoque integral, que combina diagnóstico, tratamiento y apoyo emocional.

Como destaca la doctora Vega Cabezuelo, cada caso es único y cada proyecto de maternidad o paternidad merece un abordaje personalizado, basado en la evidencia científica y en la cercanía con el paciente.

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