
Mito o Realidad: ¿Es perjudicial el tratamiento hormonal sustitutivo para la menopausia?
Por la doctora Elena Meliá ginecóloga de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional.
Durante años, el tratamiento hormonal sustitutivo (THS) ha estado rodeado de dudas, miedos y controversias. Muchas mujeres se preguntan si realmente es seguro o si puede suponer un riesgo para la salud. La Dra. Elena Meliá, ginecóloga de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, aclara las claves para entender cuándo está indicado y qué dice la evidencia científica actual.
No es un mito, pero sí tiene indicaciones precisas
Según la Dra. Melia, hoy en día tanto las guías nacionales como internacionales avalan el uso del tratamiento hormonal sustitutivo en mujeres con síntomas de moderados a severos, siempre que no exista una contraindicación médica. Es decir, no es un tratamiento universal, pero puede ser muy beneficioso cuando está bien indicado y supervisado.
El estudio que cambió la percepción
En 2002, el famoso estudio WHI (Women’s Health Initiative) provocó una gran alarma. Sus resultados iniciales relacionaban el tratamiento hormonal con un mayor riesgo de cáncer de mama y problemas cardiovasculares. Como consecuencia, el uso del THS cayó en un 80 % en todo el mundo.
Sin embargo, los análisis posteriores del estudio revelaron un matiz fundamental: esos riesgos se observaron principalmente en mujeres mayores de 60 años que iniciaban el tratamiento muchos años después de la menopausia. Cuando se aplicó el tratamiento en mujeres menores de 60 años o dentro de los primeros 10 años desde la menopausia (preferiblemente antes de los 5), los beneficios superaban claramente los riesgos.
Beneficios y síntomas que mejora
El sofoco es el síntoma más frecuente y el que mejor responde al tratamiento hormonal. Hasta un 80 % de las mujeres lo experimentan durante la menopausia, y en muchos casos puede afectar de forma significativa la calidad de vida.
Además, el THS puede mejorar otros síntomas como:
- Alteraciones del estado de ánimo.
- Insomnio o dificultad para dormir.
- Atrofia genitourinaria, que causa sequedad, picor o molestias en las relaciones sexuales.
En los casos en que solo existe afectación local (por ejemplo, sequedad vaginal sin otros síntomas), se recomienda tratamiento hormonal local, sin necesidad de recurrir a la vía sistémica.
Un tratamiento personalizado, no preventivo
La doctora Meliá subraya que hoy en día el tratamiento hormonal no se utiliza como prevención de enfermedades como la osteoporosis, la demencia o los problemas cardiovasculares, como se hacía antiguamente. El objetivo actual es mejorar los síntomas y la calidad de vida de las mujeres que lo necesitan.
Los datos más recientes muestran que, en mujeres adecuadamente seleccionadas y tratadas durante unos cinco años, se reducen cinco casos de mortalidad por cada mil mujeres tratadas.
El tratamiento hormonal sustitutivo no es perjudicial si se aplica en las condiciones adecuadas. Puede aportar importantes beneficios con riesgos mínimos, siempre que se base en una evaluación médica individualizada y en una decisión informada entre la mujer y su especialista.
- Técnicas de relajación para afrontar el embarazo y el parto
- Mito o Realidad: ¿Si no tengo síntomas, no necesito revisiones ginecológicas?
- ¿Qué es una ecografía de alta resolución y por qué es importante?
Si te ha interesado este artículo y deseas ser atendida por un profesional experto en Ginecología y Obstetricia, la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional cuenta con una unidad especializada en este área. Puedes solicitar más información a través de los siguientes números de teléfono -91 387 51 72/73/74- o pedir cita para una consulta presencial, siempre con los mejores especialistas.