La diástasis abdominal es común en el embarazo y el posparto y está directamente relacionada con inestabilidad lumbopélvica y debilidad del suelo pélvico.

Recientes estudios de investigación apuntan a que hacer ejercicio durante el embarazo previene la aparición de diástasis abdominal en un 35 %. Además, sugieren que la separación de los rectos abdominales puede reducirse haciendo ejercicio durante el embarazo y el posparto.

¿Qué es una diástasis abdominal?

Es la separación de los rectos abdominales por excesiva distensión abdominal, causando un abultamiento.

¿Solo afecta a mujeres embarazadas?

Se trata de una patología muy frecuente que suele presentarse después del embarazo, pero que también puede afectar a personas:

  • mayores,
  • con sobrepeso
  • o aquellas que practican una actividad física demasiado intensa.

Causas de la diástasis abdominal durante el embarazo

Conviene saber que no es necesariamente una condición patológica y ocurre de forma fisiológica durante el embarazo. Las mujeres experimentan una separación de los rectos abdominales debido al estiramiento y pérdida de grosor de la línea alba. Esto se debe principalmente a dos cambios:

  • hormonales: aumenta la elasticidad del tejido conectivo.
  • estructurales: aumento del abdomen por crecimiento del feto dentro del útero.

La distancia entre rectos aumenta aproximadamente a las 14 semanas de gestación y continúa aumentando hasta el parto. La mayor recuperación de la diástasis abdominal ocurre de forma natural en las primeras 8 semanas tras el parto. Después de este periodo continúa avanzando por fases.

¿Cuándo puede considerarse patológica?

No hay consenso en cuanto a definir a partir de qué distancia se considera patológica la separación de los rectos abdominales. No obstante, la mayoría de estudios científicos revisados lo considera a partir de 2 cm en uno o más puntos de evaluación (al nivel del ombligo o 4.5 cm por encima o por debajo del ombligo)

“¿Cómo saber si tengo diástasis abdominal?”

Prueba de evaluación

Para evaluar la amplitud de la diástasis, observa cuántos dedos entran perpendicularmente a la línea media mientras está relajada, no contrayéndose. Esto se debe a que, en la contracción, la distancia entre los dedos derechos puede cerrarse completamente.

Sin embargo, si tienes dudas sobre la existencia de una diástasis de los rectos abdominales, realizando una sencilla ecografía de la pared abdominal podemos obtener un diagnóstico fiable.

Inmaculada Camisón Duque, fisioterapeuta de la UDM, realizando una ecografía de la pared abdominal para el diagnóstico de una diástasis abdominal

Acude a la Unidad de Fisioterapia de la Unidad de la Mujer

En nuestra Unidad de Fisioterapia te proponemos un correcta valoración de tu diástasis. Consistirá en un estudio ecográfico, postural y funcional de la musculatura implicada. Valoraremos:

  • separación de los rectos abdominales y el espesor de los mismos junto con la respuesta elástica de la línea alba a nivel umbilical a los 3 y 6 cm superiores e inferiores al margen superior e inferior del ombligo respectivamente, tanto en reposo como en contracción abdominal,
  • espesor del transverso del abdomen,
  • respuesta abdominal a la contracción del suelo pélvico
  • capacidad de contracción aislada del sistema profundo (oblicuo interno y trasverso) respecto al sistema superficial (oblicuo externo y rectos abdominales),
  • capacidad de contracción aislada del transverso del abdomen.

Artículo publicado por Inmaculada Camisón Duque, fisioterapeuta de la Unidad de la Mujer.

Inmaculada Camisón Duque, fisioterapeuta de La Unidad de la Mujer

Si le ha interesado este artículo y desea ser atendido por un profesional experto en este tema, no dude en llamarnos -917303673- o pedir cita a la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional de Madrid.

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