¿Mentalidad ‘dieta’ en vacaciones?

En muchas ocasiones asociamos esta palabra a restricción, imposibilidad de comer saludable en eventos sociales o vacaciones, ya que en estas fechas ganaremos peso sin remedio.
Pues bien, cuando trabajamos para cambiar el concepto dieta por alimentación saludable y el objetivo es adquirir hábitos y rutinas positivas, nuestra dieta puede hacerse más flexible.

Puede que otras veces lo hayas intentado sin mucho éxito, pero prueba otras ‘gafas’ o actitud con las que mirar y afrontar la situación para que se convierta en la clave de tu éxito.

Cuándo es el momento ideal para empezar a cuidarte

Respecto a cuándo es el momento adecuado para comenzar, quizá algunas de estas frases resuenen en tu cabeza; “el lunes”; “en septiembre en cuanto vuelva tendré que sacar tiempo”; “octubre, ya pasada la depresión postvacacional”; “para el nuevo año voy a hacer un cambio radical, tengo que apuntarme al gimnasio”… Pues te animo a que ahorres energía en justificaciones o planificar el futuro y te centres en el ¡AHORA!

Este es tan buen momento como cualquiera si buscas un objetivo realista, fijas una temporalidad adecuada y pones el foco en lo que deseas:

  • A corto plazo: Ej. en mis vacaciones quiero mantener mi peso actual, fomentando aquellas conductas positivas que ya vengo realizando previamente.
  • A medio plazo: quiero alcanzar mi peso óptimo adquiriendo hábitos saludables de alimentación y actividad física acordes al estilo de vida que deseo. Para ello, necesitaré poner el foco en mi objetivo y buscar los recursos necesarios para lograrlo.
  • A largo plazo: voy a mantener las rutinas saludables que he integrado en mi vida sin necesidad de esfuerzo extra.

Cómo adquirir el hábito de comer de forma saludable

A continuación, te ofrecemos unos pequeños pasos para que inicies tu camino:

Excepción y norma

Sabemos que en estos días y, en nuestra vida en general, habrá excepciones que impliquen algunos alimentos o elecciones puntuales insalubres, pero esto no determina tu peso o tu salud si lo mantienes en este contexto. Para ello, en norma o rutina, seguiremos potenciando con nuestra alimentación sana y una elección de alimentos adecuada.

Simplemente con ser más conscientes, tener una conducta moderada y hacer una buena selección de alimentos básicos notarás un gran cambio respecto vacaciones pasadas.

Ej. ¿Necesito tomar todos los días de mis vacaciones bollería?

Te animo a iniciar la mayoría de tus mañanas con un desayuno saludable como fruta natural, un lácteo sin azúcares y algo de pan integral con tomate y aceite o aguacate, otros días quizá puedas tomarte unos huevos revueltos o una tortilla francesa y alguna excepción cuando decidas consumir un bollo que tenga buena pinta.

Elige más alimentos que productos

Selecciona alimentos poco procesados y sencillos, como frutas o vegetales, para ingerir mayor cantidad de fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y agua.

No te saltes pequeñas ingestas entre horas si vas a llegar a las comidas principales con un hambre voraz. Recuerda que cuando el hambre más emocional está instaurada nuestras elecciones suelen ser de peor calidad y el sentimiento de culpa tras la ingesta puede aflorar con facilidad.

Puedes recurrir a snacks fáciles de transportar como fruta (manzana o pera -que puedes comer bien lavada con piel-, plátano, fruta cortada en un tupper como sandía o melón, arándanos o frutos del bosque), vegetales (cherries, pepinillos o zanahorias ya cortadas), un batido sencillo que puedes medio congelar y beber fresquito (ej. yogur y frutas o gazpacho) o frutos secos al natural.

Objetivo: disfrutar

Esta es la verdadera finalidad de las vacaciones que puede traducirse en: descansar, desconectar, disfrutar de compañía, conocer lugares diferentes, relacionarnos con la naturaleza, paladear la gastronomía de un lugar, etc. Disfrutar de determinados platos y alimentos también nos hace disfrutar, pero no es la fuente de nuestra felicidad.

Te animo a practicar la alimentación consciente, situando los alimentos en su contexto, como fuente de nutrientes y no de compensación emocional, masticando correctamente cada bocado para no perdernos su sabor y textura. Dándole tiempo a nuestro cuerpo para que aparezca la sensación de saciedad de forma natural y evitar digestiones pesadas.

Favorece tu hidratación

La piel es su mejor reflejo y ayuda a prevenir, junto a la fruta y la verdura, el estreñimiento tan típico en vacaciones. Para ello, puedes acompañar tus comidas de agua al natural o con gas o té helado o infusiones. Además de saborizar tu agua con rodajas de limón, lima, pepino, hierbabuena o menta, cítricos… para darle otro toque.

Verduras y frutas

Son la clave para tu elección saludable, ya que son fuente de fibra, ayudan a aportar saciedad y tienen una elevada densidad de nutrientes (que no calorías). Aprovecha las de temporada y proximidad, con ensaladas fresquitas, tomates con más sabor para tu gazpacho, sandía o melón cargados de agua, frutas anaranjadas como melocotón, albaricoques, nectarina, paraguaya -fuente de carotenos– que nos ayudan a proteger la piel en estos días de mayor exposición, etc.

Fuentes de proteína

Elige un buen pescado, mariscos o moluscos, carnes blancas como pollo y pavo sin piel o, si es ternera o cerdo, mejor piezas magras como solomillo o lomo.

No olvides las legumbres en verano: son bajas en grasas (si no añadimos a través del cocinado), buena fuente proteica y las tenemos cocidas en conserva para hacer una ensalada fresquita ¡¡en 5 minutos!!

Disfruta de tu tiempo libre

Mantente activo visitando lugares que te aporten, a pie o en bici, practica algo de natación o activa la circulación de tus piernas con ejercicios en el agua, un paseo nocturno puede ayudarte a dormir mejor, etc.

Aprovecha tu tiempo libre para el autocuidado, desconectar y buscar tu equilibrio.

¡Felices vacaciones!


Artículos recomendados


Si te ha interesado este artículo y deseas ser atendida por un profesional experto en nutrición, la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional cuenta con una unidad especializada en las necesidades específicas de las mujeres. Puedes solicitar más información a través del siguiente número de teléfono -917303673-, pedir cita para una consulta presencial o pedir cita para una consulta online si prefieres la modalidad a distancia; siempre con los mejores especialistas.

Leave a reply