Tipos de contracciones e inicio del parto

Las dudas en relación al embarazo son comunes a todas las mujeres, pero seguramente las que más intranquilidad generan son las que tienen que ver con el momento del parto. Hoy veremos los diferentes tipos de contracciones que existen, porque, efectivamente, no todas son iguales, ni provocan los mismos síntomas o alertan del inicio del parto y, por tanto, hay que aprender a identificarlas para actuar en consecuencia.

Qué tipos de contracciones existen

¿’Pataditas’ o contracciones?

En primer lugar, conviene saber que a lo largo de gran parte del embarazo se percibirán sensaciones ‘extrañas’ como consecuencia del movimiento del feto en el vientre materno.

Al principio, debido a la menor agitación y reducido tamaño del mismo, el movimiento pasará inadvertido; no será hasta la semana 20, aproximadamente, cuando se empezará a percibir cierto burbujeo que podrá confundirse con gases o molestias gástricas.

Poco a poco se aprenderá a identificar este movimiento, que pasará a ser más evidente alrededor de la semana 26 de gestación, incluso de manera visual con las conocidas como ‘pataditas del bebé’.

Conforme el embarazo vaya evolucionando y el tamaño del feto incremente, las sensaciones serán más intensas y podrán provocar endurecimiento localizado del vientre, ya que el bebé ejercerá mayor presión sobre las paredes del útero y los músculos abdominales.

No se deben confundir estas ‘contracciones’ focales, incluso generalizadas, con las contracciones propiamente dichas; de las que hablaremos a continuación.

Contracción de Braxton Hicks y contracciones de parto

  • Las contracciones de Braxton Hicks, también llamadas contracciones de preparación, duran en torno a 1 minuto y aumentan su frecuencia conforme avanza el embarazo, empezando a ser percibidas generalmente y de manera completamente indolora a partir del sexto mes de gestación.
  • Las contracciones de parto son regulares, rítmicas y -característica principal que permitirá identificarlas- dolorosas, ya que su función es ir dilatando el cuello uterino poco a poco. Este dolor empezará con una leve molestia que irá aumentando su intensidad conforme se alcance la dilatación completa y comience la fase de expulsivo.

Cómo controlar las contracciones

Las contracciones son involuntarias y, por tanto, la mujer no podrá controlarlas. De esta manera, será el equipo médico el encargado de controlar dichas contracciones a través de monitores. No obstante, se recomienda asistir a los cursos de preparación al parto durante el embarazo, ya que en estos se ofrecerá información que ayudará a las mujeres a afrontarlo de la mejor manera posible.

Cuándo ir al hospital

El parto es un proceso lento y la recomendación general es no acudir al hospital antes de tiempo, ya que, de otra manera, este se hará excesivamente largo. Desde la Unidad de la Mujer, aconsejamos esperar hasta que las contracciones tengan una duración aproximada de 40 segundos y ocurran de forma regular cada 4 o 5 minutos.

Mientras se espera, la aplicación de calor, la realización de masajes y técnicas respiratorias y la movilización con la pelota de parto ayudarán a sobrellevar el dolor provocado por las contracciones.

La siguiente recomendación, insistimos, es asistir al Curso de Preparación al Parto para alcanzar la preparación física y psicológica que se necesita durante el parto y el puerperio, pero también para obtener información imprescindible para el cuidado del bebé cuando este nazca. Más información sobre el Curso de Preparación al Parto de la Unidad de la Mujer, aquí.


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